El del domingo en Xátiva fue un acto entrañable y digno. Una de esas cosas que cuando suceden, pasan a ocupar parte de ti, de tu identidad o de tu ADN intelectual, político, cultural. Pero la identificación con el hecho, que como casi todos los hitos que identifican a mucha gente tiene muchos significados distintos, aunque cada uno quisiera que tuviese el mismo, el suyo, para todos y esa heterogeneidad de sensibilidadades es lo que le confiere el carácter de identitario colectivo, popular. Esa identificación, decía, no debe necesitar de la exageración de sus dimensiones, que es lo que hace el diario Levante en su crónica del acontecimiento. “Unas mil personas, entre ellas el cantautor Raimon, respaldaron el homenaje a las víctimas” subtitula el diario, cuando la realidad es que yo conté unas 225 personas y “apuntant al oli”. Tampoco está acertado el cronista al calificar el monumento de monolito, teniendo en cuenta que monolito es un monumento de piedra de una sola pieza y que por mucho que se haya extendido la designación a monumentos de una pieza de otros materiales, el nuestro, el del domingo, el de los muertos por el bombardeo en Aixativa, no es de una sola pieza. Y es lo que tiene, tal forofismo del cronista en “l’afarrasament” del número de asistentes ha evidenciado otras carencias en el relato.Para otra ocasión dejo las impresiones que me producen la reproducción de unos versos que dice que versó Pep Gimeno “Botifarra”, que parece que nos lo quieren convertir en “Butifarra”
De la crónica se salva el nombre del monumento Aixopluc… ¿Serà per lo de Aixativa?
"El que avisa no es traidor"
De la crónica se salva el nombre del monumento Aixopluc… ¿Serà per lo de Aixativa?
"El que avisa no es traidor"



